Sanciones por no tener canal de denuncias en España

Desde la entrada en vigor de la Ley 2/2023, determinadas empresas y entidades públicas están obligadas a disponer de un Sistema interno de información que permita comunicar posibles irregularidades de forma segura.
No cumplir con esta obligación puede tener consecuencias importantes. Las sanciones por no tener canal de denuncias pueden alcanzar cantidades elevadas, especialmente cuando el incumplimiento se considera una infracción muy grave.
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TogglePero el riesgo no es únicamente económico. Carecer de un sistema adecuado puede dificultar la detección de problemas internos, generar desconfianza entre los empleados y terminar afectando a la reputación de la organización.
Por este motivo, resulta importante saber qué empresas están obligadas, qué sanciones contempla la normativa y qué pasos deben seguirse para implantar correctamente el canal.
Qué es el canal de denuncias y por qué es obligatorio

Un canal de denuncias es una vía que permite a empleados y otras personas relacionadas laboral o profesionalmente con una organización comunicar posibles irregularidades de forma segura.
Estas comunicaciones pueden estar relacionadas con diferentes situaciones, desde posibles incumplimientos normativos hasta determinados casos de fraude, corrupción u otras conductas que deban ser investigadas.
La finalidad del sistema es que la organización pueda conocer estos hechos y disponga de un procedimiento para analizarlos sin comprometer innecesariamente la identidad de la persona informante.
La Ley 2/2023 establece esta obligación para determinadas organizaciones y regula cuestiones como la confidencialidad, la protección frente a represalias, la posibilidad de realizar comunicaciones anónimas y la gestión de los expedientes.
Por tanto, disponer del sistema no debería entenderse únicamente como una obligación administrativa. También puede convertirse en una herramienta para detectar determinados problemas antes de que tengan consecuencias mayores.
Si quiere conocer con más detalle los supuestos contemplados por la normativa puede consultar nuestra guía sobre cuando es obligatorio un canal de denuncias.
Ámbito de aplicación de la Ley 2/2023: quiénes deben implantar el canal
Uno de los primeros pasos para evitar las Sanciones por no tener canal de denuncias es comprobar si la organización se encuentra dentro del ámbito de aplicación de la Ley 2/2023.
Con carácter general, las empresas privadas con 50 o más trabajadores deben disponer de un Sistema interno de información. La normativa contempla además otros supuestos relacionados con determinados sectores y entidades.
El sector público también está incluido dentro del ámbito de aplicación de la ley.
Por esta razón, el número de trabajadores es un criterio importante, pero no siempre es el único elemento que debe analizarse.
Una empresa con una plantilla inferior puede encontrarse igualmente afectada cuando desarrolla determinadas actividades sujetas a regulación específica.
Los plazos iniciales de adaptación establecidos por la normativa finalizaron durante 2023. Las organizaciones que actualmente cumplan los requisitos de obligatoriedad deberían, por tanto, disponer ya de su sistema correctamente implantado.
Para profundizar en este punto puede consultar nuestra guía sobre canal de denuncias obligatorio para empresas.
Principales sanciones por incumplir la obligación del canal de denuncias
La Ley 2/2023 establece un régimen sancionador para los incumplimientos relacionados con los sistemas de información y la protección de los informantes.
La gravedad de las consecuencias dependerá del tipo de infracción y de las circunstancias concretas del caso.
No disponer de un Sistema interno de información cuando existe obligación puede exponer a la organización a sanciones económicas importantes. También pueden sancionarse determinadas conductas relacionadas con las represalias, la confidencialidad o una gestión contraria a las obligaciones establecidas.
Por eso, las Sanciones por no tener canal de denuncias no deberían analizarse únicamente desde la perspectiva del coste económico.
Una actuación inadecuada también puede afectar a la confianza que empleados, proveedores, clientes o inversores mantienen en la organización.
Puede consultar más información sobre la entrada en vigor de esta obligación en este artículo de Iberley sobre la implantación del canal de denuncias.
Cómo se calculan las multas: criterios y ejemplos prácticos

No todas las infracciones relacionadas con el canal tienen la misma gravedad.
Para determinar la sanción deben analizarse las circunstancias concretas del incumplimiento y la clasificación de la infracción conforme al régimen establecido por la normativa.
Entre los elementos que pueden influir se encuentran la naturaleza del incumplimiento, sus consecuencias, la conducta de la organización y la existencia de actuaciones anteriores relacionadas.
Por eso resulta arriesgado pensar que existe una cantidad fija que pueda aplicarse automáticamente por no disponer del sistema.
También hay una diferencia importante entre no haber implantado el canal cuando existe obligación y cometer otro tipo de incumplimientos durante su gestión.
Por ejemplo, una empresa puede disponer formalmente del sistema y, sin embargo, tener problemas relacionados con la confidencialidad, el tratamiento de las comunicaciones o la protección de las personas informantes.
Las Sanciones por no tener canal de denuncias son, por tanto, solo una parte del régimen sancionador que debe tener en cuenta una organización.
Pasos clave para implantar un canal de denuncias conforme a la Ley 2/2023
Implantar correctamente el sistema requiere algo más que publicar un formulario en la página web.
Una forma práctica de abordar el proceso consiste en:
- Analizar las obligaciones de la organización. Determinar si está incluida dentro del ámbito de la Ley 2/2023 y qué requisitos específicos debe cumplir.
- Designar al Responsable del Sistema. Definir quién será responsable de supervisar la gestión de las comunicaciones.
- Elegir los medios de comunicación. Establecer las vías a través de las cuales podrán presentarse informaciones.
- Definir el procedimiento de gestión. Determinar cómo se reciben, analizan, investigan y cierran los expedientes.
- Configurar las medidas de confidencialidad. Limitar el acceso a la información y proteger los datos de las personas implicadas.
- Preparar la plataforma. Establecer usuarios, permisos, documentación y herramientas de seguimiento.
- Formar a las personas responsables. Asegurarse de que conocen tanto la herramienta como el procedimiento.
- Comunicar la existencia del canal. Informar a empleados y demás personas que puedan necesitar utilizarlo.
- Revisar periódicamente su funcionamiento. Detectar problemas y adaptar los procedimientos cuando sea necesario.
Puede ampliar esta parte en nuestra guía sobre Implementar canal de denuncias.
Garantías de confidencialidad y protección del informante
La garantía de confidencialidad y protección del informante es fundamental en el canal de denuncias en España. Esto implica implementar medidas técnicas y organizativas para asegurar la anonimidad y evitar represalias contra los informantes.
Es importante destacar que la confidencialidad y protección del informante son requisitos clave en la Ley 2/2023. Para cumplir con estos requisitos, es necesario implantar un canal de denuncias interno que cumpla con las obligaciones de confidencialidad y protección del informante, como se detalla en requisitos de confidencialidad y protección del informante.
La protección del informante es un aspecto crucial en el canal de denuncias, ya que permite a los empleados y terceros denunciar irregularidades sin temor a represalias. Para lograr esto, es fundamental implementar medidas de seguridad y confidencialidad en el canal de denuncias.
En resumen, la garantía de confidencialidad y protección del informante es esencial en el canal de denuncias en España. Es importante cumplir con los requisitos de confidencialidad y protección del informante para evitar sanciones y asegurar la efectividad del canal de denuncias.
El papel de la Autoridad Independiente de Protección del Informante

La Autoridad Independiente de Protección del Informante tiene un papel específico dentro del sistema previsto por la Ley 2/2023.
Entre sus funciones se encuentra la gestión del canal externo estatal dentro de su ámbito de competencias, además de otras actuaciones relacionadas con la protección de las personas informantes y la aplicación de la normativa.
Esto permite que una persona no tenga que depender exclusivamente del sistema interno de la organización para comunicar determinados hechos.
La existencia de la vía externa resulta especialmente relevante cuando el informante considera que las circunstancias hacen preferible acudir directamente a una autoridad independiente.
Para comprender mejor la relación entre la normativa española y la protección de los informantes puede consultar nuestra guía sobre la Ley Whistleblowing.
Beneficios de cumplir con la normativa: más allá de evitar multas
Evitar las Sanciones por no tener canal de denuncias es una razón evidente para cumplir con la normativa, pero no es la única.
Un sistema bien gestionado puede permitir que la empresa conozca situaciones que difícilmente aparecerían mediante controles tradicionales.
Un empleado puede detectar una irregularidad mucho antes de que llegue al conocimiento de la dirección. Si dispone de una vía segura para comunicarla, la organización tiene la oportunidad de analizar lo ocurrido y tomar medidas antes de que el problema aumente. También puede contribuir a reforzar la confianza interna.
Cuando los trabajadores conocen el procedimiento y perciben que las comunicaciones se gestionan con confidencialidad, el sistema puede convertirse en una vía adicional para trasladar problemas que de otra forma podrían permanecer ocultos.
La organización obtiene además información que puede ser útil para revisar procedimientos internos y detectar áreas que necesitan mejoras.
Errores comunes al crear el canal y cómo evitarlos
Uno de los errores más frecuentes es considerar que la implantación termina cuando se activa la plataforma.
El software facilita muchas tareas, pero detrás debe existir un procedimiento.
Otro problema habitual es que los empleados desconozcan la existencia del canal o no sepan qué tipo de situaciones pueden comunicar.
También pueden aparecer dificultades cuando demasiadas personas tienen acceso a los expedientes o cuando no está claro quién debe encargarse de cada fase.
La ausencia de seguimiento es otro riesgo. Una comunicación que permanece semanas sin ninguna actuación puede generar desconfianza y dificultar posteriormente la investigación.
Para evitar estos problemas conviene establecer responsabilidades desde el principio, formar a quienes gestionan el canal y revisar periódicamente que el procedimiento se esté aplicando correctamente.
Comparativa de soluciones de canal de denuncias: qué valorar
Elegir una plataforma únicamente por precio puede terminar siendo una decisión poco acertada.
Antes de contratar conviene valorar cuestiones como la seguridad, facilidad de uso, gestión de comunicaciones anónimas, trazabilidad y soporte disponible.
También debe analizarse cómo se gestionarán los permisos. En una organización con varios responsables puede resultar necesario limitar determinados expedientes a personas concretas.
La capacidad de mantener una comunicación segura con el informante también puede resultar especialmente útil, sobre todo cuando la comunicación inicial no contiene información suficiente para comenzar las actuaciones.
Otros aspectos como el seguimiento de plazos, la documentación o el historial de actuaciones pueden facilitar considerablemente la gestión diaria.
En Canal de Denuncias Seguro ofrecemos una solución orientada a centralizar estos procesos y facilitar la gestión de las comunicaciones.
Procedimiento de auditoría y seguimiento post‑implementación

La puesta en marcha del sistema no debería ser el último paso. Una revisión periódica permite comprobar si el canal funciona realmente como estaba previsto.
Por ejemplo, puede analizarse cuánto tiempo se tarda en gestionar las comunicaciones, si existen problemas de acceso, si los responsables reciben correctamente las notificaciones o si los procedimientos internos generan retrasos innecesarios.
También resulta útil comprobar que los permisos siguen siendo adecuados. Cuando cambia la estructura de una empresa o alguna persona abandona la organización, los accesos deberían actualizarse.
El seguimiento puede ayudar además a detectar necesidades de formación.
Si determinados errores se repiten durante la gestión de los expedientes, probablemente sea necesario revisar el procedimiento o explicar mejor a los responsables cómo deben actuar.
Este trabajo continuo permite que el canal siga siendo útil con el paso del tiempo y no termine convirtiéndose simplemente en una herramienta instalada para cumplir formalmente con la ley.
Casos reales de sanciones y lecciones aprendidas
Los casos relacionados con incumplimientos en materia de canales de denuncias recuerdan la importancia de no tratar estos sistemas como una simple formalidad.
Las situaciones que pueden terminar generando problemas no se limitan a carecer completamente del canal.
También pueden aparecer riesgos cuando no se protege adecuadamente la confidencialidad, se producen represalias, no existe un procedimiento claro o la organización no gestiona correctamente la información recibida.
Por eso, al analizar las Sanciones por no tener canal de denuncias, conviene tener presente que el verdadero objetivo debería ser conseguir que el sistema funcione correctamente.
Una empresa puede reducir considerablemente estos riesgos si combina una plataforma adecuada con responsables correctamente designados, protocolos claros y una revisión periódica del funcionamiento del canal.
En definitiva, disponer del sistema cuando existe obligación es el punto de partida. Conseguir que empleados y terceros puedan utilizarlo con confianza es lo que permite que realmente cumpla su función.




